Lo que está en cuestión es cómo la narrativa del espacio es manejada para contarnos un algo de tal modo que nos sitúa en una nueva realidad (simulada o no) donde nos insertamos desde lo perceptual, lo simbólico…Espacializar es organizar simbólica y efectivamente, a través de la Imaginación, un vacío, un caos.
En la poética de la imagen se entreteje lo real y lo irreal, que dinamiza la imagen por la doble actividad de la significación. El compromiso del ser imaginante es tal que deja de ser y se adapta. Al especializar, la imaginación se coloca en ese margen en el que la función de lo irreal viene precisamente a seducir o a inquietar -siempre a despertar- al ser dormido.
Entonces, imaginar nos lleva a habitar un mundo nuestro y a ser los señores de nuestra intimidad y es en la libre creación imaginaria donde el hombre existe más plenamente en su dimensión humana.
miércoles, 12 de septiembre de 2007
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